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Editorial
Fata
Morgana,
S.A. de C.V.
Virgilio # 7 Desp. 12, Polanco, México 11560, D.F.
5280 - 0829 / 8137 /
0674
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Tema
del Mes > Noviembre de 2009 |
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Nota: Lo invitamos a participar,
enviando a nuestro E-Mail
sus comentarios respecto al Tema del Mes y Temas de Meses anteriores,
que con gusto haremos llegar a los autores respectivos.
Continúan
durante noviembre, en España, los eventos de presentación
de nuestro más reciente libro, "Razón y Fuerza del Mito",
con la presencia del autor, Dr. Javier Castillo Colomer. Fue ya turno
para Pamplona, el pasado 24 de octubre, y este próximo noviembre
12, de nuevo en Valencia (verifique la programación y detalle
del evento en nuestra página principal). ¡ Están
cordialmente invitados a asistir !
Dichos
eventos han quedado marcados por el interesante y profundo nivel de
reflexión y aportación con relación al tema del
"Mito", tanto de expositores como de participantes. Este mes les
compartimos el texto titulado "El Mito en la psicología", de Don
Enrique Galán Santamaría, prestigiado intelectual y
analista junguiano español, poseedor de una larga, fecunda y
creadora trayectoria en el pensamiento de la psicología
profunda, que sirvió de base para su ponencia de
presentación del libro en Madrid, el pasado mes de septiembre.
Para
Editorial Fata Morgana es una satisfacción saber que alrededor
de la publicación de este libro van surgiendo diversas opiniones
de los estudiosos del Mito, esa dramaturgia de la vida interior, donde
cada héroe o dios representa una función de la psique y,
en su actuar e interacción, dan expresión a la vida
intrapsíquica del género humano, presentando tendencias y
opuestos, por ejemplo, la sublimación y la perversión.
Las
perspectivas de la mitología son de gran ayuda en el
análisis terapéutico junguiano, en especial durante
períodos de amplificación de complejos y/o personalidades
parciales, pues permiten utilizar una imaginería rica y viva en
formas y simbolismos, libre de limitantes de tiempo y espacio, en lugar
de la frialdad de los tecnicismos.
Antes de entregarles dicho texto, sólo comentarles dos asuntos:
1)
Ya disponible a la venta, en varios idiomas y países, el famoso
y tan esperado "Libro Rojo", de Carl Gustav Jung, producto de la
interiorización, trabajo psíquico e imaginación
activa del autor, que hizo posible la fundamentación de esta
psicología. Estoy segura que será muy inspirador para
todos ustedes poder acceder al material que C. G. Jung mismo
documentó acerca del viaje al interior de su propia psique. Este
link les parecerá interesante:
http://www.digitalfusion.net/blog/2009/09/19/digitalfusion-captures-history-for-carl-jungs-red-book
2) Por motivo de las festividades de
Día de Muertos en México, los invitamos a releer el Tema
del Mes del pasado noviembre de 2008, "Símbolos femeninos de la
dualidad Vida y Muerte en Mesoamérica", escrito por la Lic.
Patricia Ortega Henderson:
http://www.fatamorgana.com.mx/FMTemaDelMes-11-08.html
Dra. María Abac Klemm
Noviembre, 2009
El mito en la psicología
Por Don Enrique Galán Santamaría
En su último libro, Razón y fuerza del mito,
Javier Castillo prosigue su investigación desde la perspectiva
de una psicología profunda integradora de las diversas
Escuelas, siguiendo la misma metodología participativa que
explora los contenidos del analizando en relación con sus
propios contenidos que se hacen conscientes. Si en obras anteriores el
autor ha prestado atención al papel de los sueños, la
temática del sufrimiento y la economía de la culpa y el
miedo dentro de un contexto arquetipal, en este libro delimita con
mayor detalle dicho contexto, estudiado por los investigadores de la
mitología, tanto clásica como etnológica.
Recordemos brevemente que el mito
cumple diversas funciones y que ha sido concebido de modo distinto en
las diferentes culturas. Si en las sociedades preliterarias y arcaicas
el mito es la verdad, en el primer racionalismo griego fue visto como
una fábula, considerándosele posteriormente como
alegoría desde un didactismo filosófico y, más
adelante, como símbolo de un sentido oculto.
Consecuentemente, el mito ha
encontrado varias formulaciones según su ámbito de
aparición. Así, en el religioso va asociado a un rito, en
el artístico, a la imagen —literaria e
icónica—, en el pensamiento adquiere el valor de
categoría cognitiva —concepto y categoría— y
científicamente se investiga como un hecho antropológico.
En lo que compete a la psique, el mito
aparece pues en el individuo como un hecho anímico, por su
carácter de imagen asociada a una emoción, y como un
hecho espiritual en lo que toda mitología tiene de
narración, mientras que enfocado desde el polo colectivo, el
mito da forma al imaginario colectivo que define a la psique grupal.
Por ello el mito guarda una estrecha
relación con la psicología como ciencia, bien desde
el punto de vista de una “psicología del mito”, en
la cual éste se estudia como un objeto científico parcial
para descubrir aspectos de la estructura y dinámica de la psique
apoyándose en una antropología religiosa, pero
también como “mito de la psicología”, que
permite considerar esta disciplina a la manera de una
autogénesis del hombre como despliegue evolutivo de la
consciencia. En cuanto a la psicología profunda, desde su
primera formulación psicoanalítica, el mito está
en el centro de sus investigaciones sobre los límites del logos.
En consecuencia, para la psicoterapia
analítica el mito es una clave fundamental. En primer lugar,
porque constituye la vía regia para el acceso al nivel
arquetípico de la psique, pero también porque la
psicoterapia es un modo de comprender el mito personal que se encarna
en la biografía del individuo. A fin de cuentas, la
mitología es el lenguaje propio del alma, con su
personificación de las fuerzas con las que debe lidiar para su
realización.
En la actualidad, la consciencia
colectiva está movida por un mito heroico de carácter
prometeico, hercúleo y fáustico, es decir,
titánico, desmesurado y tecnológico, que se expresa
empíricamente como puerilidad —omnipotencia
mágica—, psicopatía —negación de los
límites— y parricidio deicida
—descalificación de la experiencia histórica. La
psiquiatría y la psicoterapia no escapan a esta consciencia
colectiva, que es una inconsciencia, cuando enfrentan el sufrimiento
como una deficiencia a encubrir farmacológicamente, en el caso
de la primera, o plantean el desarrollo psíquico como una
optimización de capacidades, en el de la segunda. En ambos
casos, con sus matizaciones y diferencias, se busca neutralizar
maniacamente la memoria y, con ella, la realidad del sujeto y su
consciencia desdichada, trágica.
Por ello tal vez convenga recordar el
sufrimiento de los dioses tal como narran las diversas
mitologías, tanto politeístas como monoteístas,
que rebajan un tanto la omnipotencia imaginada en el ámbito de
lo divino. Quizá debamos comprender que tras nuestro sufrimiento
personal se encuentra el de las diosas (Deméter y la
pérdida, Afrodita y el rechazo, Ártemis y la soledad,
Hera y el engaño, Atenea y la orfandad materna, etcétera)
y el sufrimiento de los dioses (Urano, Crono y la castración,
Yahvé y la inconsciencia, Dioniso y el desmembramiento, Pan y la
desvinculación, Thor y la ceguera destructiva, etcétera).
Pues todo ese sufrimiento mítico, que implica necesariamente una
proyección del sufrimiento humano, señala el valor del
sufrimiento para la constitución del sujeto.
Enrique Galán Santamaría
Octubre de 2009

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